Los maníacos del martillo

admin 14 febrero, 2013 1
  • Sangriento
  • Violento
  • Impactante
  • Desagradable

También se los conoce como “los maníacos de Dnepropetrovsk”, y su historia es la siguiente:

Igor Suprunyuck, Viktor Sayenko y Alexander Hanzha, son tres jóvenes (todos de 19 años en la época de los crímenes) ucranianos de Dnepropetrovskwent. Ellos nacieron en familias adineradas, pero aún así comenzaron una campaña de asesinatos en el verano del año 2007. Antes habían practicado matando gatos, al igual que el asesino Yoo Young Chul lo hiciera con perros; sin embargo, luego llegaron a acabar con 21 personas en menos de un mes, contando entre sus víctimas a mujeres, niños y ancianos, además de hombres jóvenes y adultos. A todas las víctimas les ofrecían llevarlas en sus autos cuando las encontraban caminando a pie hacia algún lugar. Entre esas víctimas está el hombre del vídeo, al cual decidieron filmar mientras lo torturaban (ocasionándole finalmente la muerte) con un martillo y un destornillador…

La crueldad que mostraron fue espeluznante, ya que se rieron y burlaron de la víctima, e incluso admitieron que deseaban ver el vídeo cuando fuesen viejos, como si de una azaña se tratase… Solo uno de los tres chicos mostró algo de conmoción por breves instantes, aunque esto no bastó para que hiciese algo. Sea como sea, estos monstruos tuvieron la torpeza de no cubrir sus caras, y eso permitió que la cinta sirviese de prueba para el juicio al que más tarde se les sometió.

Por último, una parte del diálogo (traducida al español) dice lo siguiente:

“¡Aguanta, aguanta, se más limpio, carajo!.” (Quejándose de que se derrame la sangre y riéndose)

“Espera, espera, no le pegues, miralo.” (Otro chico, dirigiéndose al que golpea)

Despues no se entiende bien qué dicen, hasta cuando el hombre es apuñalado con el destonillador:

“¿Que? ¿Con qué?” (el camarógrafo, dirigiéndose hacia el torturador)

“¿Qué, acaso todavía está vivo?” (pregunta el torturador mientras sigue clavándole el destornillador)

“Sigue moviendo los brazos, después de que le arranqué los intestinos.” (el torturador)

“Está teniendo un día jodido” (habla el torturador de nuebo, mientras se pone sobre el estómago de la víctima)

Después se oyen muchos murmuros, y el torturador mete el destornillador en los ojos de la víctima.

“Mátalo de una vez.” (dice uno de los otros dos)

“¿Que?” (pregunta el del destornillador)

“Que lo mates de una vez.”

“Ya le di con el martillo, ya está muerto. Le apuñalé los ojos y todavía sigue vivo.”

“Agarra el cuchillo” (sugiere el camarógrafo)

Entonces el torturador procede a martillarlo, pero interrumpe diciendo algo que no se entiende.

“Dale más, más,” (uno de los presentes)

“Espera, Espera.”

Comienzan a caminar hacia el auto.

Más murmuros del asesino rubio.

“Lávate las manos,” (dice el camarógrafo y luego le dice al otro chico que le ponga limpiador en spray sobre el martillo.)

“Voy a sostenerlo.”

Se oyen murmuros del chico que lava el martillo, y del chico que lava su cara y camina hacia el coche.

“Le enterré el destornillador en el cerebro. Lo introduje desde la nariz hasta el ojo. No entiendo cómo todavía está vivo. Sentí su cerebro” (chico del destornillador)

Después dicen unas pocas cosas más de menos importancia, y el vídeo acaba.

One Comment »

  1. speykaster 5 marzo, 2013 at 9:54 - Reply

    LOL, una prueba mas de que la gente con dinero esta loca y es propensa a hacer eso, mas aun cuando son europeos.

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